sábado, 11 de febrero de 2017
La mujer de las mil batallas
Desde bastante joven he tenido muy claro que los animales, los niños y los ancianos se merecen lo mejor de las personas con las que comparten su vida.
Nunca he entendido ni ha tenido cabida en mi ser el daño hacía alguien que no se puede defender.
Detesto la violencia pero si ésta no se produce entre iguales me repugna mucho más.
Te dije que yo no iba a ser partícipe del silencio que le ha protegido todos estos años y desde aquí quiero brindarte un pequeño homenaje.
Cómo ya hablamos, tengo vagos recuerdos de los años que hemos compartido... esos viajes al pantano, de aquel verano que ni recuerdo el año, en el Renault 5 cantando todo lo que sonaba en la radio, tu casa y tu lavadora de carga superior que me parecía lo más, de tu barriguita cuando estabas embarazada, de tu neceser de pinturas y de lo que me gustaba estar contigo.
Desde aquí quiero que todo el mundo se entere que un sinvergüenza te jodió la infancia y toda tu vida. Que has sufrido muchos años pero has conseguido poner un punto y aparte en la historia de tu vida.
Desde aquí quiero mostrar mi repulsión absoluta hacia un padre que se lavó las manos ante una situación tan dura, una madre que miró para otro lado cuando más la necesitabas y un hermano que se mantuvo pasivo ante el sufrimiento de su hermana pequeña. Me avergüenza hasta lo más profundo reconocerlos como parte de mi familia, esa familia de la que uno se tendría que sentir orgulloso y la que a mí, me da asco.
Desde aquí quiero que todo el mundo sepa que eres una VALIENTE y yo estoy orgullosa de ti, que como tú hay muchas personas y niños que sufren abusos y con tu decisión ponemos voz al
sufrimiento de muchos de ellos.
Mujer de las mil batallas! con todo eso a tus espaldas has sacado fuerza para luchar contra esa horrible enfermedad que no va a poder contigo!!! Recuerda que mientras haya música seguiremos bailando aunque no suene nuestra canción favorita.
A partir de ahora solo hay que mirar hacia adelante, con la cabeza bien alta y sintiéndote fuerte y querida por todos los que estamos a tu lado.
Saber toda la verdad me ha ayudado a entender tantas cosas de tu/mi vida que solo puedo darte las gracias.
Te quiero tia!
viernes, 13 de enero de 2017
La nariz
La nariz es una protuberancia que forma parte del sistema respiratorio en los vertebrados. Es el órgano del olfato y la entrada al sistema nervioso.
Las hay perfectas, redondas, chatas, larguiruchas, de pincho, de cuervo, perforadas, de cerdito, garrapiñadas ( como dice Camacho), grandes, pequeñas, con septum, anchas, torcidas y muy rectas.
Para gustos, colores y para no gustos, un buen cirujano. Y es que cada uno con su nariz hace lo que le place.
Creo que el olfato es el sentido más desarrollado en mí y creo que sería capaz de asociar el olor de las personas que conozco con su olor personal o con el olor de sus casas.
El otro día hablábamos de las colonias y los perfumes pero hablo del olor en un sentido más amplio que el de unas gotas de Chanel N*5 ( perfume de nuestra choni ;)).
- Abrir un libro recién comprado y pasar sus hojas rozando la punta de la nariz.
- El olor de bebé, que es amor.
- El café saliendo y no de una nesspreso. La cafetera de toda la vida, esa si que deja olor que te hipnotiza.
- Meterse entre unas sábanas recién lavadas y planchadas con agua perfumada ( Amancio te amo) es casi un orgasmo para mi olfato.
- El campo después de una tormenta. Y es que el olor de tierra mojada es vida.
- El olor de las flores tan lleno de color.
- A pan recién hecho que dan ganas de llorar de la gustera.
- La cera de la vela mientras se derrite.
- De todas y cada una de las frutas que instintivamente me llevo a la nariz antes de comenzar a comer.
- Ojito con la canela en rama.
- El olor que queda al soplar la cerilla.
- El chocolate en todas sus variedades. ¿Puede haber mayor estímulo para nuestro sentido olfativo?
- Y el olor de tu piel, ese que se queda grabado a fuego.
sábado, 31 de diciembre de 2016
Nochevieja
Lo que tiene estar de sarao en sarao toda la semana de vacaciones navideñas es que me encuentre, en este mismo instante, en el sofá con la manta y la espalda molidica, mocos a cascoporro y con dolor de garganta bastante majo.
Último día del año y yo, con estos pelos!
Recuerdo con nostalgia los años en los que vivía la llegada del nuevo año como el evento del siglo, que tenías que salir si o si, que era mi pobre padre el que salía a la 1 am para llevarme al cotillón de turno ( bendito padre el mío!) que durante una semana volvía a mi madre muy loca para que me hiciese un vestido o recorriera conmigo mil tiendas para encontrar el modelito adecuado, que no podía fallar la ropa interior roja y lo más importante, había que bailar hasta el amanecer. Pagabas un pastizal por la fiesta así que había que amortizar por narices y a casa volvías con las gafas de sol y los zapatos de tacón en la mano.
Hoy no saldré a festejar el año nuevo ( seguro que ya lo haréis muchos de vosotros por mí) y no es algo que me inquiete a mis 38 y muchas nocheviejas desenfrenadas ( o no tanto) a mis espaldas.
Me quedo con estos días previos de quedadas inesperadas, de cafes a media mañana que se alargan hasta vermú torero con chupito incluido, de fiestas de cumple sorpresa y reencuentros maravillosos, de comidas familiares y ratitos con mis sobrinos, de abrazos que te llegan al alma y llamadas de teléfono llenas de magia, de sorpresas al abrir el buzón y de mil risas, de bonitas conversaciones y de besos, muchos besos.
Al nuevo año solo le voy a pedir SALUD que de todo lo demás, ya nos encargaremos nosotros.
#hola2017
Último día del año y yo, con estos pelos!
Recuerdo con nostalgia los años en los que vivía la llegada del nuevo año como el evento del siglo, que tenías que salir si o si, que era mi pobre padre el que salía a la 1 am para llevarme al cotillón de turno ( bendito padre el mío!) que durante una semana volvía a mi madre muy loca para que me hiciese un vestido o recorriera conmigo mil tiendas para encontrar el modelito adecuado, que no podía fallar la ropa interior roja y lo más importante, había que bailar hasta el amanecer. Pagabas un pastizal por la fiesta así que había que amortizar por narices y a casa volvías con las gafas de sol y los zapatos de tacón en la mano.
Hoy no saldré a festejar el año nuevo ( seguro que ya lo haréis muchos de vosotros por mí) y no es algo que me inquiete a mis 38 y muchas nocheviejas desenfrenadas ( o no tanto) a mis espaldas.
Me quedo con estos días previos de quedadas inesperadas, de cafes a media mañana que se alargan hasta vermú torero con chupito incluido, de fiestas de cumple sorpresa y reencuentros maravillosos, de comidas familiares y ratitos con mis sobrinos, de abrazos que te llegan al alma y llamadas de teléfono llenas de magia, de sorpresas al abrir el buzón y de mil risas, de bonitas conversaciones y de besos, muchos besos.
Al nuevo año solo le voy a pedir SALUD que de todo lo demás, ya nos encargaremos nosotros.
#hola2017
jueves, 15 de diciembre de 2016
Poquito a poco
Han pasado 5 quinces de diciembre desde que dejé de ver esos ojos que me transmitían tanto.
No es que hoy, siendo 15, me acuerde de ti... que como dice El Vasco, no dejo ni un solo día de pensarte desde que te fuiste.
Aunque no estés con nosotros te siento tan cerca que no dejas de estar presente en nuestras conversaciones y eres una más de todas las movidas que, como ya sabes tú, nos han caracterizado siempre.
Hace unos días estaba sentada en la butaca de la sala de espera, la misma que el día que decidiste abandonar tu cuerpo, recuerdo la angustia que inundó el mío de pies a cabeza y esa misma sensación volvió a mí. Pero hoy no quiero.
Hoy no quiero recordar ese día.
Hoy, lo que quiero pensar es en tu risa que me alegraba la vida, en tu olor que me envolvía de confianza, en tus miradas que me daban abrazos y en tus abrazos que me llenaban el alma.
Hoy están presentes tu música, tu alegría, tu sensibilidad, tu brillo y todos esos girasoles que te van a acompañar siempre.
Te echo tanto de menos amiga mía... te quiero siempre.
No es que hoy, siendo 15, me acuerde de ti... que como dice El Vasco, no dejo ni un solo día de pensarte desde que te fuiste.
Aunque no estés con nosotros te siento tan cerca que no dejas de estar presente en nuestras conversaciones y eres una más de todas las movidas que, como ya sabes tú, nos han caracterizado siempre.
Hace unos días estaba sentada en la butaca de la sala de espera, la misma que el día que decidiste abandonar tu cuerpo, recuerdo la angustia que inundó el mío de pies a cabeza y esa misma sensación volvió a mí. Pero hoy no quiero.
Hoy no quiero recordar ese día.
Hoy, lo que quiero pensar es en tu risa que me alegraba la vida, en tu olor que me envolvía de confianza, en tus miradas que me daban abrazos y en tus abrazos que me llenaban el alma.
Hoy están presentes tu música, tu alegría, tu sensibilidad, tu brillo y todos esos girasoles que te van a acompañar siempre.
Te echo tanto de menos amiga mía... te quiero siempre.
lunes, 28 de noviembre de 2016
La madre que te parió
Si hay algo más doloroso que la muerte de un ser querido es que éste sea tu hijo.
El fallecimiento de un hijo rompe con el orden natural de la vida y no es de recibo
ver morir a quien has dado la vida.
Por mucho que me duela, nunca voy a llegar a sentir una décima parte de tu dolor como madre. Tengo claro que solo los padres que han pasado por esta situación saben del dolor que hablo.
La vida es así de puta y sé que en ninguna de mis palabras vas a encontrar consuelo a tu pena, pero eres fuerte como mi madre y vas a aprender a vivir con tu dolor.
Poco a poco el túnel se irá llenando de luz para que puedas seguir caminando hasta el día que volvamos a encontrarnos allí, donde nada muere.
El fallecimiento de un hijo rompe con el orden natural de la vida y no es de recibo
ver morir a quien has dado la vida.
Por mucho que me duela, nunca voy a llegar a sentir una décima parte de tu dolor como madre. Tengo claro que solo los padres que han pasado por esta situación saben del dolor que hablo.
Tu vacío no es solo físico y su ausencia se aposentará en el alma hasta el último día de tu vida pero, debes seguir. Recuerda que te queda su otra mitad y que mirándolo, los encontrarás a los dos. Agárrate a eso, a tu otra hija y tu preciosa nieta. Rodéate de los que te quieren y vive como él hacía.
La vida es así de puta y sé que en ninguna de mis palabras vas a encontrar consuelo a tu pena, pero eres fuerte como mi madre y vas a aprender a vivir con tu dolor.
Poco a poco el túnel se irá llenando de luz para que puedas seguir caminando hasta el día que volvamos a encontrarnos allí, donde nada muere.
domingo, 20 de noviembre de 2016
Vive
Miro el calendario... enero 2017 y pienso...Hay algo más absurdo que planificar y pensar lo que vas a hacer mañana?
Hoy la vida me vuelve a enseñar su cara más dura.
Hoy la vida me deja claro lo vulnerables que somos y lo efímera que puede llegar a ser.
Y es que el final de la partida nunca llega en buen momento pero, una vez más, se va alguien que no debiera.
Me toca maldecir y llenarme de rabia porque no entiendo que injusta y dura es la marcha de alguien que tiene tanto por hacer.
Hoy la vida me repite, de nuevo, que la viva.
VIVE, respira, siente, emociónate del detalle más pequeño, ama mucho y bien, disfruta ahora y recuerda no dejar nada para mañana.
Deja de anticiparte a lo que va a pasar o a lo que nunca llegará a ocurrir.
Porque nos pasamos la vida esperando que pase algo y lo único que pasa, es la vida.
El cielo tiene una estrella más, sonando con la mejor de las melodías.
Por favor, nunca dejes de tocar.
jueves, 10 de noviembre de 2016
En el AVE, de camino a casa y mientras miro por la ventana, no puedo dejar de pensar en todo lo acontecido esta semana y es que nunca me has gustado, noviembre.
Repaso Instagram, fotos de tu último viaje, de tu habitación recién decorada, de tu plato a la hora del almuerzo ( lunch que es más cool) o del último modelito colgado en tu armario.
Esas fotos de vidas tan fáciles y felices ( o no tanto) que en este momento, me importan una mierda.
El mundo no para y mientras te dedicas a publicar lo magnífica que es tu vida, hay alguien que lucha por no irse de ella tan pronto.
Mientras públicas una foto de tus pies en la playa, hay alguien valiente que decide dejar de callar para contar su verdad y busca justicia aunque sea fuera de la ley.
Mientras haces selfies con tus amigos, hay alguien que sufre un desengaño enorme viviendo durante años en una mentira y ya no sabe diferenciar entre los buenos y los malos.
La cruz de las fotos de Instagram, esas que no llevan filtro.
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